La Biblia es el libro más publicado, vendido y leído de la historia, aunque no en los últimos tiempos. El número de lectores de la Biblia ha disminuido en mucho en las últimas décadas, dejando que las películas rellenen ciertos huecos acerca de lo que sabemos y lo que no. Otras veces fue la propia Iglesia la que en función de sus intereses decidió ignorar o ensalzar ciertos dogmas. Aquí tienes 10 ejemplos.

En ningún lugar está escrito que Adán o Eva comieran una manzana

El libro del génesis se refiere a un árbol frutal y a la fruta prohibida pero en ningún lugar especifica que esta sea una manzana o cualquier otra conocida.
Jesús tuvo hermanos
En el Evangelio de Juan hay al menos 7 menciones sobre los hermanos de Jesús pero, tras el consejo de Constantinopla de 553, se decidió ignorar este detalle en favor del dogma de pureza de la Virgen María.

No hay 7 pecados capitales
Los 7 pecados capitales -orgullo, envidia, ira, avaricia, gula, lujuria y pereza- se adoptaron mucho después y no aparecen en las escrituras, que solo mencionan dos normas básicas: “Amarás al Señor tu Dios con todo su cuerpo, alma y mente” y “ama a tu prójimo como a ti mismo”. De hecho, si cumples estos cumplirías, de facto, los 10 mandamientos.

Los Reyes Magos no tenían por qué ser tres ni eran reyes

El Evangelio de Mateo habla de “algunos de los Magos”, “magos” y “hombres sabios” pero no especifica su número. Sí se habla de que recibió tres regalos y de ahí que se pensara que nadie llegaría con las manos vacías, pero ¿quién puede afirmar que no hiciesen regalo en grupo?

Tampoco se concreta su color de piel, pero es seguro que ninguno era caucásico. A pesar de ello, Baltasar no fue de raza negra hasta finales del siglo XV.
Tampoco eran reyes, solo magos, palabra que se utilizaba para designar a los hombres sabios. Sin embargo, durante el románico, el término mago comenzó a equipararse con el de brujo y por ello su sombrero cambió a una corona, otorgándoles el cargo de reyes para dignificarlos.

El bautismo es un acto para adultos creyentes

En la Biblia no se bautizan niños, solo adultos. El mismo Jesús fue bautizado con 30 años y en el evangelio de Marcos se dice claramente: “El que crea y sea bautizado”, por este orden. Y obviamente por esta razón, los niños no podían ser bautizados.

El purgatorio no existe
El último viaje se hace al cielo o al infierno, pero no hay sala de espera, al menos, en la Biblia no se menciona. Esta doctrina fue asumida por la iglesia en el Consejo de Lyon en 1274.

Jesús no nació el 25 de diciembre ni fue adorado el 6 de enero

Las escrituras no concretan la fecha, pero si dicen que los pastores, que se encontraban cuidando de los rebaños, se acercaron a adorar al niño junto a los magos. Algo que sería poco probable que hubiese ocurrido durante el invierno.

La última cena no iba a ser la última
Partir el pan y beber vino era una costumbre habitual cuando alguien iba a emprender un viaje, pero pensaba regresar. No obstante, la cosa salió mal y fue la última. Sin embargo, la simbología del cuerpo y la sangre de Cristo fue añadida posteriormente por la Iglesia.

Los apóstoles eran poco más que adolescentes

Aunque se les representa como hombres de entre 30 y 40 años, la Biblia no especifica su edad. Sin embargo, ciertos pasaje parecen indicar que serían adolescentes. Por ejemplo, cuando viajan a Capernaum (Mateo, capítulo 17), se les pide que pagar impuestos, pero solo pagan Pedro y Jesús, lo que indica que el resto no pagan debido a su corta edad.

Los sacerdotes no deberían existir
En las antiguas escrituras no hay intermediarios entre Dios y sus hijos, pero esa relación tan personal y pura se perdió con el tiempo. De hecho, los sacerdotes no estaban bien vistos entre los primeros cristianos, pues fueron los sacerdotes judíos quienes, al ver peligrar su posición en la nueva religión, se conjuraron para matarlo.

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