Tener el miembro pequeño es conocido como el síndrome de pene pequeño o SPS y es el terror de muchos hombres de todo el mundo.

En temas sexuales, una de las preguntas que más se ha escuchado, en referencia al pene de los hombres es: ¿Realmente el tamaño importa? Sin embargo, para los varones, no solo se trata de un tema de placer, sino también, de un tema psicológico y de autoestima que tiene consecuencias negativas como la inseguridad, ataques de ira, estrés crónico, etc.

Medir el miembro masculino resulta excesivamente vergonzoso de solo pensarlo. Pero hay más variantes que hacen que los hombres deban cargar con peso sobre sus hombros en referencia al pene: el que los hombres desean, el que las mujeres desean, el que la sociedad espera que tengan y el que realmente tienen.

El síndrome de pene pequeño es un trastorno en el cual los hombres que lo padecen aseguran tener un miembro diminuto, a pesar de que en la realidad no sea así. Los urólogos británicos Kevan Wylie e Ian Eardley publicaron un estudio que determinó que el 85% de las mujeres están satisfechas con el tamaño de pene que tiene su pareja, mientras que solo un 55% de esos hombres se sienten bien con la extensión de su falo.

Adrián Sapetti, sexólogo, psiquiatra y presidente de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana (SASH) dijo que el tamaño del falo es valorativo “Existe una imagen idealizada del tamaño del pene que proporciona una visión distorsionada de lo que es normal. Esa es la razón por la que muchos comparan y subestiman esa parte de su cuerpo“.

Las estadísticas son contundentes, el porcentaje de hombres con micropene es muy bajo (2,28% de la población mundial), por lo que la mayoría de las veces en que un hombre se cuestiona el tamaño de su miembro, es porque tiene una idea equivocada sobre él.

Todos los expertos coindicen que hablar sobre el tamaño “correcto” del pene se trata más de un prejuicio social que debe cambiar. Recomiendan en que todos deben empezar a tener más seguridad en sí mismos.

 


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